35. La ‘Rayuela’ digital

por lofredo

mecanica

Existe una generación de artistas dispuestos a traspasar la linealidad en la escritura y la lectura aprovechándose de la tecnología, sin olvidar la literatura. Son los creadores de la narrativa digital, aquella que salta del ‘e-book’ en busca de alternativas al negro sobre blanco en pantalla táctil

ANA MARCOS – Madrid –

En 1963, antes de que Oliveira y La Maga se encontraran por casualidad en una esquina de París, Julio Cortázar prevenía a los perseguidores de la historia de estos dos argentinos en Europa: “no se desanimen por la aparente excentricidad”. Una suerte de carta de navegación dirige al lector de Rayuela de un lado a otro, porque “a su manera, este libro son muchos”. Ahora, la digiteratura, etiqueta para una literatura en fase experimental, busca nuevas formas de narración no secuencial, aprovechándose de la tecnología.

“No puedo soportarlo más. Por eso pido morir”, reclama Nestor, uno de los concursantes de Suicídame, una web-novela-reality que “da un paso en el avance hacia la especificidad de la narración digital”, dice Alberto Torres, escritor y componente de Hotel Postmoderno . Este colectivo literario surgió a partir de un blog. Suicídame rompe con las limitaciones del e-book y une teatro, fotografía y música para crear una novela que tiene el formato de un reality show. “Seis personajes quieren ganar el premio: suicidarse. Tiene banda sonora y hasta un programa de radio, Directo a los Riñones“, cuenta Carolina Otero, poeta y otro de sus miembros.

Su primer libro homónimo (editorial Inéditor) fue “un juego literario”, comenta Otero. Partieron de una receta sencilla: textos breves, con entidad propia y un estilo llano a imitación de los blogs, la avanzadilla en este nuevo camino literario. “Esta plataforma es muy operativa”, cuenta, “el espíritu era jugar, retocar, cambiar líneas, personajes y espacios entre todos y casi a la vez, como si estuviéramos haciendo un directo”. Se definen como “una banda de rock improvisando”.

Las obras se vuelven, así, orgánicas. El autor puede esconderse bajo un seudónimo y, al mismo tiempo, los usuarios que decidan hacer uso de los canales participativos que les brinda la blogosfera, tampoco tienen que identificarse. La idea frankensteniana de un autor, una obra, resulta un anacronismo cuando la accesibilidad y rapidez de la tecnología permite que el brazo del experimento lo ponga uno y la pierna otro.

Índice

1. Portal de las Estrellas
2. Cruz del Sur
3. El Desierto Protector
4. Pijao de Oro y Almanaques
5. El Mago de Palmira
6. Maicao: Testigos Presenciales
7. Pájaro Rengo
8. Inolvidable Portete Bahía
9. Fuga de Acordeones
10. Pase sin Compromiso
11. Mecánica Sócrates y Juventus Spa
12. My Favorite Things
13. Mandrágora, Almizcle y Sándalo
14. Santa Gaza de Palestina
15. Complícame la Trama, Baby
16. Cambio de Bases
17. Le Business Model del Secuestro
18. Trastienda de Arenas Betancourt
19. Fantasías de Medellín
20. Trastienda de Fangio
21. Fondo de Ojo, Confesión en Seco
22. El Almirante, las Perlas y el Fraile
23. Pueblo, Riel y Carbón
24. Cambia, Todo Cambia
25. Despiste de Madrugada
26. Piernas, Cintura y Arrastre
27. La Trastienda de Satanás
28. Acople, Credos y Padre Nuestros
29. El Triangular de Job
30. La Máscara Roja
31. Precisas Instrucciones
32. Rapsodia de Sísifo
33. El Gran Escape
34. Gasolina Express

Su tercer “artefacto literario”, como lo define Alberto Torres, es De la Habana a un barco (editorial Lengua de Trapo), que se ha presenado en la Semana Negra de Gijón (9 al 18 de julio). “Rompe su molde e incorpora la diversión y canallada del anterior. Aparece el Delorean, el coche de Regreso al futuro, Eduardo Punset…”.

Marta Peirano es periodista, escritora y autora del blog La Petite Claudine 3.0, puntero en todo lo que tenga que ver con la tecnología, el software y la cultura. Peirano cree que se sigue en una fase de prueba: “aún no hemos desarrollado un lenguaje apropiado para la Red, porque la hipertextualidad no consiste sólo en poner enlaces a un texto. Nuestra generación ni siquiera es capaz de inventar un soporte para el libro digital que no sea el cacharro-libro, con tamaño, maquetación y formato de libro”. La escritora considera que la única disciplina que por el momento tiene algo que decir en la construcción de un lenguaje específico es la del videojuego. “Uno de los mejores ejemplos es Tale of Tales. Desarman los presupuestos del videojuego como producto para reclamarlo como la plataforma idónea para contar historias de manera interactiva”, ejemplifica. Este colectivo belga ha lanzado su propia edición de Salomé de Oscar Wilde.

Hazlo tú mismo, pero compártelo

La autoedición nunca ha sido tan fácil ni tampoco las personas han estado tan conectadas como en este momento de la Historia. Cualquiera puede publicar, pero “eso no conlleva una calidad. La suma de voces no significa que sea superior a la individual”, cree Javier Celaya, director de Dosdoce.com, un observatorio que analiza las nuevas tecnologías en el sector cultural. “Amazon permite que según avanzas con un libro, puedas ir enriqueciendo la lectura con los comentarios y los enlaces de otros. Éste es el beneficio de la digitalización, el acceso múltiple a diversas partes de una obra. En el siglo XXI la creación artística, no solo en la literatura, seguirá siendo individual, mientras que la lectura y la participación adquieren una condición social”, opina Celaya.

Caballero de Botero Trinity ChurchHOJAS DE RUTA

Hojas de Ruta es una novela ilustrada de viajes y aventuras. Su autor Gino Lofredo ha logrado con sorprendente acierto, ironía y desopilante humor cruzar las fronteras entre géneros y construir un producto único. Hojas de Ruta tiene la potencia de un híbrido: fotos, mapas, ficción, hechos reales y voces ricas en individualidad que transcurren por conexiones temporales e inesperadas.

¿Quién es Aparicio Retaguardia? Un doble agente, un ingenuo reportero, un solitario motociclista jubilado, una versión senil de Tintín, o un Papá Noel que recorre América Latina sobre dos ruedas: Don Aparicio es todo ello, y a la vez, ninguno. Hojas de Ruta gira en torno al viaje que realiza este personaje tras aceptar una riesgosa misión, desde el sur equinoccial de Colombia hacia el desierto de La Guajira, hasta la frontera con Venezuela. En los distintos sitios de arribo, Aparicio tiene la sabiduría de un palabrero Wayuu y la ironía de un diablillo que hace autopsias en vivo a los engaños del mundo criollo. Solamente estos rasgos esquizoides permitirán transmitir con fidelidad enrevesada las facetas de un continente.

Hojas de Ruta sobrepone a la linealidad del viaje, las realidades paralelas de la memoria y las curvaturas del tiempo mostrando en Colombia algunos rostros de América Latina: violencia mercenaria, gente asombrosa y geografía imponente… Las aventuras de Don Aparicio evocan a la distancia a Kerouac, al Easy Rider de Dennis Hopper y Jack Nicholson y al filósofo de Zen y el Arte de la Mantención de la Motocicleta, pero desde una cuarta edad que no se resigna.

Desde que aparecieron las nuevas tecnologías de reproducción mecánica, el devenir de los autores ha sido inversamente proporcional al de sus derechos en base a las leyes de propiedad intelectual. Elástico , al que pertenece Marta Peirano y otros creadores como el periodista Nacho Escolar, puso en marcha Copyfight, un festival en el que se dan cita desde los expertos en leyes y escritores que regalan sus libros, hasta músicos que se promocionan a través de las redes de intercambio o artistas que reciclan material ajeno. “Un modelo de creatividad que tiene miles de años de historia y que no ha sido ilegal hasta ahora”, explica Peirano.

Aunque poderosa, la democratización que permite Internet sigue adoleciendo de puntos débiles. Habrá que esperar un poco más para saber si en la Rayuela digital Oliveira sería capaz de encontrar a La Maga de enlace en enlace.

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