Tito – Yugoslavia – Movimiento no-Alineados

por lofredo

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Tito

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Josip Broz, “Tito” (en serbocroata cirilizado: Јосип Броз “Тито”) (Kumrovec, Imperio austrohúngaro -actual Croacia7 de mayo de 1892 – † Liubliana, Yugoslavia -actual Eslovenia4 de mayo de 1980), conocido por su título militar Mariscal Tito, fue jefe de Estado de Yugoslavia desde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta su muerte a los 87 años.

Tito fue el principal arquitecto de la segunda Yugoslavia, una federación socialista, que duró desde la Segunda Guerra Mundial hasta 1991. A pesar de ser uno de los fundadores del Kominform, fue también el primero (y único que tuvo éxito) en desafiar la hegemonía soviética. Fue partidario de la vía al socialismo independiente (a veces denominado “comunismo nacional” o “titoísmo”), y uno de los principales fundadores y promotores del Movimiento de Países No Alineados, así como su primer secretario general. Como tal, apoyó la política de no alineamiento entre los dos bloques hostiles en la Guerra Fría.

Contenido

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Primeros años

Josip Broz Tito nació el 7 de mayo de 1892 en Kumrovec, Croacia, por entonces parte del Imperio Austrohúngaro, en un área llamada Zagorje. Fue el séptimo hijo de Franjo Brozovic y Marija Javeršek. Su padre era croata, mientras que su madre era eslovena. Después de pasar sus primeros años con su abuela materna en Podsreda (actualmente Eslovenia), entró en la escuela de primaria de Kumrovec, la cual dejó en 1905.

En 1907, fuera del ambiente rural, empezó a trabajar como aprendiz de cerrajero en la ciudad de Susak. Allí comenzó a interesarse por el movimiento obrero y celebró su primer Día Internacional de los Trabajadores el 1 de mayo del mismo año. En 1910, se incorporó a la Unión de Trabajadores de la Metalurgia y al Partido Socialdemócrata de Croacia y Eslovenia. Entre 1911 y 1913, Broz trabajó por breves periodos en Kamnik, Eslovenia, Cenkovo, Bohemia, Múnich y Mannheim, las dos en Alemania, donde trabajó para la fábrica de automóviles Benz. Más tarde fue a Viena donde trabajó en Daimler como conductor de pruebas. En todos estos trabajos demuestra interés por el mundo sindical, acudiendo a manifestaciones y formando parte de huelgas por los derechos de los trabajadores.

Se cree que con 20 años se casa con Marusa Novakova y tienen un hijo, Leopard Novakov, pero este hecho no está plenamente comprobado.

En otoño de 1913 entra a formar parte de la Armada Imperial Austrohúngara. Tras el estallido de la Primera Guerra Mundial es enviado a Ruma. Lo arrestaron en la prisión de Petrovaradin por realizar propaganda contra la guerra. En 1915 es destinado a Galicia, en Europa central, para luchar contra Rusia. Estando en Bukovina un proyectil de un obús le hiere el omóplato.

En abril los rusos capturan a todo su batallón. Broz pasa unos meses en un hospital a causa de su herida, y luego es trasladado a un campo de trabajo en los Montes Urales. Organizó manifestaciones entre los prisioneros de guerra, lo que le valió volver a ser arrestado. Más tarde escapó y se alistó al Ejército Rojo en Omsk, Siberia. Al año siguiente ingresa en el Partido Obrero Socialdemócrata Ruso, que más tarde se transformaría en el Partido Comunista de la Unión Soviética.

En los siguientes años Tito organiza distintas manifestaciones y discursos, lo que le costó estar en la cárcel desde 1928 a 1933.

En 1936, cuando se encontraba en París, organizó una oficina de reclutamiento en la rue Lafayette, para las Brigadas Internacionales que apoyaron a la Segunda República Española durante la Guerra Civil.

En 1937 fue nombrado secretario general del Partido Comunista de Yugoslavia. En este periodo continuó la política del Komintern de Stalin, criticando el fascismo en Italia y el nazismo germánico.

Segunda Guerra Mundial

Después de que Yugoslavia fuera invadida por las fuerzas del Eje en abril de 1941, los comunistas fueron uno de los primeros y de los más radicales en organizar un movimiento de resistencia. El 10 de abril, el Politburó del Partido Comunista de Yugoslavia se reunió en Zagreb y decidió comenzar la resistencia, nombrando a Tito como Jefe del Comité Militar del PCY.

El 22 de junio del mismo año, un grupo de 49 hombres atacó un tren de reserva alemán cerca de Sisak; así comenzaron los primeros alzamientos antifascistas en la Yugoeslavia ocupada por los nazis. El 4 de julio, Tito realizó una llamada pública para la resistencia armada en contra de la ocupación nazifascista, como el comandante supremo del Ejército Popular de Liberación y Separación Partisana de Yugoslavia, los partisanos fueron protagonistas de una gran campaña de guerrillas y comenzaron a liberar partes del territorio.

En los territorios liberados, los partisanos organizaron comités populares para que actuasen como gobiernos civiles que en diversas ocasiones ejecutaron arbitrariamente a opositores. Tito fue el más importante líder del Consejo Antifascista de Liberación Nacional de Yugoslavia – AVNOJ, el cual fue convocado en Bihać el 26 de noviembre de 1942 y en Jajce el 29 de noviembre de 1943. En estas 2 sesiones se establecieron las bases de la organización posterior a la guerra dentro del país, concibiéndolo como una federación (república confederal), y nombrando a Tito como mariscal de Yugoslavia. El 4 de diciembre de 1943, mientras la mayoría del país estaba aún ocupado por el Eje, Tito proclamó un Gobierno democrático provisional.

Como líder de la resistencia, Tito fue el principal blanco de las fuerzas del Eje en la ocupación yugoslava. Los alemanes estuvieron muy cerca de capturar y matar a Tito al menos en tres ocasiones: en 1943 durante la ofensiva Fall Weiss y en la operación subsiguiente, la ofensiva Schwarz, en la que fue herido el 9 de junio de 1943. El 25 de mayo de 1944, Tito apenas logró evadir a los alemanes después de la Operación Rosselprung fuera de su cuartel general en Drvar.

Durante los primeros tiempos de la Segunda Guerra Mundial, las actividades partisanas no fueron directamente apoyadas por los Aliados occidentales. Estos, en un primer momento, prefirieron apoyar a las fuerzas chetniks -leales a la monarquía serbia- dirigidas por Draža Mihajlović, ya que eran de orientación contraria al comunismo. Sin embargo, después que los aliados comprobasen el doble juego de los chetniks y tras las conferencias de Teherán y Yalta en 1943, los partisanos fueron apoyados directamente por bombardeos aliados, con el brigadista Fitzroy MacLean desempeñando un papel significativo en las misiones de enlace. La Fuerza Aérea de los Balcanes fue formada en junio de 1944 para controlar las operaciones que fuesen principalmente apuntadas a ayudar a sus fuerzas. Debido a los cercanos lazos con Stalin, Tito con frecuencia tuvo riñas con los oficiales estadounidenses y británicos.

El 5 de abril de 1945 Tito firmó un acuerdo con la Unión Soviética permitiendo la “entrada temporal de tropas soviéticas en el territorio yugoslavo”. Ayudado por el Ejército Rojo, los partisanos ganaron la guerra contra los ejércitos nazis en 1945. En medios comunistas, la Guerra por la Liberación de Yugoslavia es considerada, junto a la guerrilla albanesa encabezada por Enver Hoxha, una de las dos victorias de la Segunda Guerra Mundial logradas por fuerzas de guerrillas locales, aunque con una mínima ayuda externa.

Todas las fuerzas extranjeras fueron expulsadas de territorio yugoslavo después de haber finalizado el periodo de hostilidad en Europa.

Posguerra

El 7 de marzo de 1945, el gobierno provisional de la República Democrática Federal de Yugoslavia (Demokratska Federativna Jugoslavija) se reunió en Belgrado, por Josip Broz Tito mientras que el nombre provisional permitido tanto en la que era o república o monarquía. Este gobierno fue dirigido por Tito como primer ministro provisional de Yugoslavia e integrada por representantes del gobierno monárquico en el exilio, entre otros Ivan Šubašić. Según el acuerdo entre los líderes de la resistencia y gobierno en el exilio, las elecciones de la posguerra se llevaron a cabo para determinar la forma de gobierno. En noviembre de 1945, los republicanos de Tito del Frente Popular, liderados por el Partido Comunista de Yugoslavia, ganaron las elecciones con una abrumadora mayoría, la votación de haber sido boicoteada por los monárquicos.[1] Durante el período, Tito, evidentemente, con un apoyo popular masivo, debido por ser conocido por la población como el libertador de Yugoslavia.[2] El gobierno yugoslavo en el período inmediatamente posterior a la guerra logró unir a un país que había sido gravemente afectados por trastornos ultra-nacionalistas y devastación de la guerra, mientras que con éxito consiguió la supresión de los sentimientos nacionalistas de las distintas naciones a favor de la tolerancia, y el objetivo común de Yugoslavia. Después de la victoria electoral abrumadora, Tito fue confirmado como Primer Ministro y el Ministro de Relaciones Exteriores de la República Democrática Federal de Yugoslavia. El país pasó a llamarse en breve la República Federal Popular de Yugoslavia (más tarde, finalmente, pasaría a denominarse República Federativa Socialista de Yugoslavia). El 29 de noviembre de 1945, el rey Pedro II fue depuesto oficialmente por la Asamblea Constituyente Yugoslava. La Asamblea redactó una nueva constitución republicana poco después.

Yugoslavia organizó el Ejército Popular Yugoslavo, que se convirtió en el cuarto ejército más fuerte de Europa en ese momento.[3] La Administración de Seguridad del Estado se formó como la nueva policía secreta, junto con la agencia de seguridad y el Departamento de Seguridad Popular. Las tareas de la inteligencia yugoslava eran la de fusilar a los colaboradores de los nazis, esto incluía clérigos católicos debido a la amplia participación de miembros del clero católico de Croacia con el régimen Ustaše. Draža Mihajlović fue declarado culpable de colaboración, alta traición y crímenes de guerra y fue ejecutado por un pelotón de fusilamiento en julio de 1946.

El primer ministro Josip Broz Tito se reunió con el presidente de la Conferencia Episcopal de Yugoslavia, Aloysius Stepinac, el 4 de junio de 1945, dos días después de su salida de prisión. Los dos no pudieron llegar a un acuerdo sobre el estado de la Iglesia Católica. Bajo el liderazgo de Stepinac, la Conferencia Episcopal hizo pública una carta condenando supuestos crímenes de guerra partisana en septiembre de 1945. Al año siguiente, Stepinac fue arrestado y llevado a juicio. En octubre de 1946, en su primer período extraordinario de 75 años, el Vaticano excomulgó a Tito y el gobierno yugoslavo para condenar a Stepinac a 16 años de cárcel por cargos de ayudar a terroristas y de apoyar a Ustaše y conversiones forzadas de los serbios al catolicismo.[4] Stepanic recibió un trato preferencial en reconocimiento de su condición[5] y la sentencia se redujo pronto y al final se redujo a arresto domiciliario, con la opción de la emigración abierta al arzobispo. Debido a esto Yugoslavia fue uno de los países con más religión del Bloque del Este.

En los primeros años después de la guerra, Tito era considerado ampliamente como un líder comunista muy leal a Moscú, de hecho, él fue visto a menudo como la mano derecha de Stalin en el Bloque del Este. Las fuerzas yugoslavas derribaron aviones estadounidenses sobrevolando el territorio yugoslavo, y las relaciones con Occidente fueron tensas. De hecho, Stalin y Tito tuvieron una difícil alianza desde el principio, teniendo en cuenta que Tito era demasiado independiente con Stalin.

Presidente de Yugoslavia

Ruptura Tito-Stalin

Artículo principal: Ruptura Tito-Stalin

Josip Broz Tito junto con el primer ministro británico Winston Churchill y Anthony Eden en Londres.

A diferencia de los demás países del campo socialista europeo, Yugoslavia se liberó de las fuerzas del Eje con el apoyo directo limitado del Ejército Rojo. El papel de Tito en la liberación de Yugoslavia no sólo le proporcionaron un gran poder en el partido y en el pueblo yugoslavo, sino que se le proporcionó apoyo soviético para la liberación de otros países del control del Eje. Aunque Tito era un aliado formal de Stalin, el gobierno soviético envió a varios espías al partido, esto debilitaría la alianza.

Después de la Segunda Guerra Mundial, hubo varios conflictos militares entre Yugoslavia y los Aliados occidentales, eso se debía a que Yugoslavia había ocupado el territorio italiano de Istria después de la guerra, ocupando así las ciudades de Zadar y Rijeka. Algunos dirigentes yugoslavos también querían incorporar Trieste en el país, pero esa petición fue rechazada por los aliados occidentales. Esto dio lugar a varios incidentes militares, sobretodo de aviones militares yugoslavos sobre medios de transporte estadounidenses, provocando duras críticas occidentales a Yugoslavia. Al menos entre 1945 y 1948, cuatro aviones estadounidenses fueron derribados.[6] Stalin se opuso a estas provocaciones, ya que pensaba que la URSS no estaba preparada para una guerra abierta con Occidente tan pronto después de la guerra y las pérdidas. Además, Tito era abiertamente apoyado por el lado comunista de la Guerra Civil Griega, mientras que Stalin se mantenía a distancia, ya que había acordado con Churchill no presionar los intereses soviéticos allí. En 1948, entusiasmado por crear una economía fuerte e independiente, Tito creó su plan de desarrollo económico, independiente al de Moscú, esto provocó una escalada diplomática seguida de un intercambio de cartas amargas, en las que Tito afirmó:

Estudiamos y tomamos como ejemplo el sistema soviético, pero estamos desarrollando el socialismo en nuestro país de formas algo diferentes (…) Por mucho que cada uno de nosotros ame la tierra del socialismo, la URSS, no puede amar a su país menos.[7]

La respuesta soviética, que llegó el 4 de mayo, amonestó a Tito y al Partido Comunista de Yugoslavia, por negarse a ingresar y corregir sus errores, de paso le acusaron por ser demasiado orgulloso con su éxito contra los alemanes, alegando que el Ejército Rojo los había salvado de la destrucción. La respuesta de Tito, el 17 de mayo sugirió que el asunto fuese resuelto en la segunda reunión del Kominform, que se celebraría en junio del mismo año. Sin embargo, Tito no asistió a la reunión temiendo que Yugoslavia fuese abiertamente atacada. En este punto la crisis aumentó casi en un conflicto militar, ya que las fuerzas soviéticas se concentraban en el norte de la frontera yugoslava.[8] La expulsión de Yugoslavia del Kominform, hizo que Yugoslavia no pudiese asistir a asociaciones internacionales de los países socialistas. En varias ocasiones los países del Bloque del Este sometieron a purgas a los presuntos titoístas. Stalin intentó tomar el tema personalmente, mandó varias veces, sin éxito, a asesinos para asesinar a Tito. En una carta Tito escribió abiertamente:

Deje de enviar personas a matarme, ya hemos capturado a cinco, uno de ellos con una bomba, y otro con un rifle (…) Si no deja de enviarme asesinos, enviaré uno a Moscú y no tendré que enviar un segundo.[9]

Josip Broz Tito con el presidente John F. Kennedy durante su visita a los Estados Unidos.

Sin embargo, Tito utilizó el alejamiento con la URSS para hacer acercamientos con Estados Unidos a través del Plan Marshall y también para conseguir ayuda con estos mismos planes, así como la participación en el Movimiento de Países No Alineados, en la que se le aseguró a Yugoslavia una posición de liderazgo. El evento no fue importante sólo para Yugoslavia, sino que lo fue para todo el desarrollo mundial del socialismo, ya que fue la primera escisión importante. Eso se debió a que Tito fue el primer y único líder socialista con éxito en desafiar el liderazgo de Stalin en el Kominform. esta ruptura con la URSS trajo mucho reconocimiento internacional a Tito. En Moscú, la forma comunista de la gobernaba Tito, fue calificada como “Titoísmo”, eso fue algo que alentó las purgas contra los titoístas en todo el Bloque del Este.

Como resultado de la ruptura con la URSS, el gobierno yugoslavo estableció un campo de prisioneros en las islas croatas de Goli otok y Sveti Grgur, para encerrar a los enemigos de Tito y del régimen yugoslavo. En 1949 la isla estaba hecha de una alta seguridad y poseía cárceles y campos de trabajo de alto secreto. Hasta 1956 fue utilizada para encarcelar presos políticos. No eran encarcelados sólo presuntos estalinistas, sino que también miembros del Partido Comunista e incluso ciudadanos acusados por exhibir algún tipo de simpatía por la Unión Soviética. Hay muchos relatos de testigos de la brutalidad con la que los guardias de las celdas, los funcionarios y en general, los empleados trataban a los prisioneros.

El 26 de junio de 1950, la Asamblea Nacional apoyó un proyecto de ley fundamental escrito por Tito y Milovan Đilas sobre autogestión, un nuevo tipo de socialismo que experimentó un reparto de beneficios con los trabajadores de las empresas estatales. El 13 de enero de 1953 hicieron que la ley de autogestión fuese la base de todo el orden social de Yugoslavia. Tito también tuvo éxito sobre Ivan Ribar alcanzando la presidencia de Yugoslavia el 14 de enero de 1953. Después de la muerte de Stalin, Tito rechazó la invitación a la URSS para discutir la normalización de las relaciones entre ambas naciones. Nikita Jrushchov y Nikolái Bulganin visitaron a Tito en Belgrado, en 1955, y se disculparon por las malas acciones ocurridas durante la administración de Stalin.[10] Tito visitó la URSS en 1956, esto señaló al mundo que la animosidad entre Yugoslavia y la URSS se estaba aliviando.[11] Sin embargo, las relaciones entre la URSS y Yugoslavia volvieron a decaer a finales de 1960. Al comentar sobre la crisis, Tito llegó a la conclusión de que:

Por decir lo menor, fue una actitud desleal, no objetiva hacia nuestro partido y país. Es la consecuencia de un engaño terrible que ha sido ampliado en dimensiones monstruosas para destruir la reputación de nuestro partido y de su liderazgo, para llevarse la gloria y lucha del pueblo yugoslavo. Para pisotear todo lo grande que ha logrado nuestra nación con grandes sacrificios y pérdidas de sangre, con el fin de romper la unión de nuestro partido, que representa una garantía para el éxito del desarrollo del socialismo en nuestro país y para el establecimiento de la felicidad de nuestro pueblo.

[editar] La Yugoslavia No-Alineada

Bajo el liderazgo de Tito, Yugoslavia se convirtió en el miembro fundador del Movimiento de Países No Alineados. En 1961, Tito fue el co-fundador del movimiento junto con Gamal Abdel Nasser de Egipto, Sri Pandit Jawaharlal Nehru de la India, Achmed Sukarno de Indonesia, y Kwame Nkrumah de Ghana, en una operación llamada la Iniciativa de los Cinco, haciendo así que Yugoslavia estableciese lazos fuertes con los países del Tercer Mundo. Este movimiento hizo mucho para mejorar la posición diplomática de Yugoslavia. El 1 de septiembre de 1961, Josip Broz Tito se convirtió en el primer Secretario General del Movimiento de Países No Alineados.

El 7 de abril de 1963, el país cambió su nombre oficial a República Federal Socialista de Yugoslavia. Reformas impulsadas en gran medida por las empresas privadas suavizaron las restricciones a la libertad de expresión y la expresión religiosa.[12] Tito realizó posteriormente un viaje a las Américas. En Chile dos ministros del gobierno dimitieron por su visita al país.[13] Tito habló ante la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, con su visita protestó por los emigrantes croatas y serbios. El Senador de los Estados Unidos, Thomas J. Dodd, dijo posteriormente que Tito tenía “las manos ensangrentadas.”

En 1966, un acuerdo con el Vaticano generado por la muerte de Aloysius Stepinac en 1960 y las decisiones del Concilio Vaticano II, fue firmado de acuerdo a una libertad para la Iglesia Católica Yugoslava, sobretodo para enseñar el catequismo y seminarios abiertos. El acuerdo también alivió las tensiones, que había impedido el nombramiento de nuevos obispos en Yugoslavia desde 1945. El nuevo socialismo de Tito enfrentó la oposición de los comunistas tradicionales a la religión, que culminaron en una conspiración dirigida por Aleksandar Ranković.[14] En ese mismo año Tito declaró que los comunistas a partir de ese momento debían trazar curso de Yugoslavia por sus fuertes argumentos, lo que implicaba una concesión de la libertad de expresión y un abandono de la dictadura. La Agencia de Seguridad del Estado vio su poder reducido y a su personal reducido a 5000.

El 1 de enero de 1967, Yugoslavia se convirtió en el primer país comunista en abrir sus fronteras a todos los visitantes extranjeros y abolir la exigencia de visado.[15] En el mismo año, Tito promocionó una solución pacífica al conflicto árabe-israelí. Su plan era que los árabes reconociesen el Estado de Israel a cambio de territorios que Israel ganó.[16]

En 1968, Tito le ofreció al presidente checoslovaco, Alexander Dubček que si quería que él mismo viajase a Praga en tres horas y le ayudase a hacer frente a los soviéticos.[17] Tito saqueó a generales como Ivan Gošnjak y Rade Hamović como consecuencia de la invasión a Checoslovaquia, debido a la falta de preparación del ejército yugoslavo para responder a una invasión similar a Yugoslavia.[18]

En 1971, Tito fue elegido como presidente de Yugoslavia por sexta vez. En su discurso ante la Asamblea Federal presenta 20 enmiendas constitucionales radicales que proporcionaría un marco actualizado en el que el país estaría basado. Las modificaciones introducidas por una presidencia colectiva, un organismo de 22 miembros integrado por representantes elegidos de seis repúblicas y dos provincias autónomas. El organismo tendría un presidente único de la presidencia del país y la presidencia rotaría entre las seis repúblicas. Cuando la Asamblea Federal no está de acuerdo sobre la legislación, la presidencia colectiva tendría el poder para gobernar por decreto. Las enmiendas también prevén un gabinete más fuerte con un poder considerable para iniciar y proseguir una legislatura independientemente del Partido Comunista. Džemal Bijedić fue elegido como el primer ministro. Las nuevas enmiendas estaban encaminadas a descentralizar el país mediante la concesión de mayor autonomía a las repúblicas y provincias. El gobierno federal conservaría la única autoridad sobre los asuntos exteriores, defensa, seguridad interna, asuntos monetarios, el libre comercio dentro de Yugoslavia, y préstamos para el desarrollo de las regiones más pobres. El control de la educación, la sanidad y la vivienda sería ejercido en su totalidad por los gobiernos de las repúblicas y las provincias autónomas.[19]

La mayor fortaleza de Tito, a los ojos de los comunistas occidentales, había estado en reprimir insurrecciones nacionalistas y mantener la unidad en todo el país. Esta capacidad fue puesto a prueba varias veces durante su presidencia, sobre todo durante la llamada Primavera Croata cuando el gobierno tuvo que reprimir tanto las manifestaciones públicas como las opiniones disidentes dentro del Partido Comunista. A pesar de esta supresión, la mayor parte de las demandas se hicieron realidad después con la nueva Constitución, fuertemente respaldado por el propio Tito contra la oposición de la rama de la parte serbia.

El 16 de mayo de 1974, la nueva Constitución fue aprobada, y Josip Broz Tito fue nombrado vitalicio.

Política exterior

De izquierda a derecha: Jovanka Broz, Tito, Richard Nixon, y Pat Nixon en la Casa Blanca, 1971.

Tito se caracterizó por una política exterior de neutralidad durante la Guerra Fría y el establecimiento de estrechos vínculos con los países en desarrollo. La firme convicción de Tito en la libre determinación causó ruptura temprana con Stalin y, en consecuencia, el Bloque del Este. Sus discursos públicos reiterado a menudo que la política de neutralidad y cooperación con todos los países sería natural, siempre y cuando estos países no utilizan su influencia para presionar a Yugoslavia a tomar partido. Las relaciones con los Estados Unidos y las naciones de Europa occidental y la Unión Europea fueron en general cordiales.

En Yugoslavia había una política de viajes liberales en la extranjeros podían viajar libremente a través del país y sus ciudadanos podían viajar en todo el mundo. Esto fue limitado por la mayoría de los países comunistas. El número de ciudadanos yugoslavos trabajado en toda Europa occidental, era grande.

Tito también desarrolló buenas relaciones con Birmania bajo U Nu, viajó al país en 1955 y nuevamente en 1959, aunque no recibió el mismo tratamiento en 1959 a partir del nuevo líder, Ne Win.

Debido a su neutralidad, Yugoslavia a menudo quedaría raro entre los países comunistas a tener relaciones diplomáticas con la derecha, los gobiernos anticomunistas. Por ejemplo, Yugoslavia fue el único país comunista que permitió tener una embajada en el Paraguay de Alfredo Stroessner.[20] Sin embargo, una notable excepción a la postura neutral de Yugoslavia hacia los países anticomunistas fue la Chile de Augusto Pinochet, Yugoslavia fue uno de los muchos de los países de izquierda que rompieron relaciones diplomáticas con Chile después de que Allende fuese derrocado.[21] Yugoslavia también proporcionó ayuda militar y suministros de armas a regímenes firmemente anticomunistas como el de Guatemala en virtud de Kjell Eugenio Laugerud García.

Últimos años y muerte

El funeral de Josip Broz Tito, 8 de mayo de 1980.

Después de los cambios constitucionales de 1974, Tito cada vez más tomó el papel de estadista. Su participación directa en la política interna y de gobierno iba poca a poco disminuyendo. Tito hizo una visita de Estado a los Estados Unidos de América en 1978. Durante la visita se impuso estrictas medidas de seguridad en Washington D.C., debido a las protestas de los anticomunistas croatas, serbios y albaneses de grupos.[22]

Tito se puso cada vez más enfermo a lo largo de 1979. Durante este tiempo Vila Srna fue construido para su uso cerca de Morović en el caso de su recuperación. Entre 7 al 11 de enero, Tito ingresó en el Centro Médico Universitario de Liubliana con problemas de circulación en las piernas. Su pierna izquierda fue amputada poco después debido a una arteria constreñida. Murió en el Centro Médico de Liubliana de una gangrena, el 4 de mayo de 1980 a 15:05. Su funeral atrajo muchos estadistas del mundo. Basado en el número de políticos asistentes y de delegaciones estatales, en su momento fue el mayor funeral en la historia del Estado.[23] Entre los asistentes figuraron cuatro reyes, treinta y un presidentes, seis príncipes, veintidós primeros ministros y cuarenta y siete ministros de Relaciones Exteriores. Vinieron de ambos lados del Telón de Acero, de 128 países diferentes.[24] En el momento de su muerte, comenzó a especularse sobre si sus sucesores podrían seguir manteniendo unida a Yugoslavia. Las divisiones étnicas y el conflicto creció y, finalmente, estalló en una serie de guerras civiles, una década después de su muerte.

Tras la muerte de Tito

En el instante de su muerte, las especulaciones comenzaron acerca de que si sus sucesores podrían continuar manteniendo a Yugoslavia unida. Las divisiones étnicas se avivaron, y algunos problemas de fondo ahogados por la fuerza de los comunistas y cerrados en falso con el fin de la Segunda Guerra Mundial volvieron a salir a escena. Los conflictos fueron creciendo de forma escalada e imparable, y finalmente todo explotó en la desintegración de la federación y una serie de sangrientas Guerras Yugoslavas que tuvieron lugar durante la década de los 90.

Tito, aunque comunista, era un amante del lujo y la vida aristocrática. Llegó a poseer un enorme yate: el famoso “Galeb”.

Tito fue enterrado en un mausoleo en Belgrado, llamado Kuća Cveća (La Casa de las Flores) y todavia hay personas que visitan el lugar como una urna de los “mejores tiempos”, aunque no mantiene ningún guardia de honor.

Los regalos que recibió durante su mandato están recogidos en el Museo de Historia de Yugoslavia (cuyos antiguos nombres fueron “Museo 25 de Mayo” y “Museo de la Revolución”) en Belgrado.

El valor de la colección es enorme: ésta incluye muchas obras artísticas famosas, incluyendo pinturas originales como Los Caprichos del pintor español Francisco de Goya, y muchas otras.

A consecuencia del culto de la personalidad, durante su vida y especialmente en el primer año tras su muerte, muchos lugares fueron nombrados en su honor (por ejemplo Titograd, actualmente Podgorica, capital de Montenegro, o Titova Mitrovica, actualmente Kosovska Mitrovica o Titovo Užice, actualmente Užice).

Tito dejó una gran influencia en los Balcanes del siglo XX. Su figura es asímismo controvertida. Por un lado, fue considerado un luchador en busca de un auténtico modelo socialista e igualitario, además de diplomático y militar, logrando así trascender en la historia de su pueblo. Por otro lado, ha sido acusado de su responsabilidad en masacres durante y despues de la Segunda Guerra Mundial.