Messi

por lofredo

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Leo Messi se ha convertido en el primer jugador de la historia del fútbol en conseguir por cuarta vez el Balón de Oro, premio que le reconoce como mejor jugador del mundo, en su caso, de manera consecutiva. Los 91 goles que firmó el pasado año entre el Barcelona y la selección argentina le avalan. El jugador del Barcelona, con un 41,6% de los votos, superó en la votación a Cristiano Ronaldo (23, 68%) y a Iniesta (10,91%), presentes en una gala que tuvo un marcado acento español. Vicente del Bosque fue escogido el mejor entrenador del año, con el 34,51%, por delante de José Mourinho (20,49%), ausente en la ceremonia, y de Josep Guardiola (12,91%), llegado de Nueva York para la ocasión. Además, cinco jugadores del Real Madrid (Casillas, Marcelo, Sergio Ramos, Xabi Alonso y Cristiano) y cinco del Barcelona (Messi, Piqué, Alves, Iniesta y Xavi) y Falcao, delantero colombiano del Atlético, completaron el equipo del año, formado íntegramente por jugadores de la Liga, según la elección del sindicato de jugadores profesionales, que escoge al mejor once del año por delegación de la FIFA.  La Pulga ganó con el 41,6% de los votos; Cristiano, segundo, con el 23,68% e Iniesta, el 10,91%  Vestido con un esmoquin de Dolce&Gabbana, Messi subió al estrado visiblemente emocionado y así lo reconoció. “Estoy muy nervioso”, avisó. No es un premio más, es el cuarto Balón de Oro que le permite superar la leyenda de Cruyff, Van Basten y Platini, que hasta ahora compartían el honor de haberlo ganado tres veces. “Como dije, no me salían las palabras de la emoción y, obviamente, lo quiero compartir también con Tito [Vilanova] y con Abidal, a los que deseo que se recuperen lo antes posible. Fue un golpe duro y verlos ahora nos pone muy felices, es el premio más grande que nos pueden dar”. El delantero del Barcelona acudió a la gala acompañado de sus dos hermanos y de su padre. Esta vez, su compañera, Antonella, su madre, Celia, y su hermana Marisol siguieron la gala desde Rosario, por televisión, con su hijo Thiago, del que se acordó.  La Pulga recibió el 41% de los votos, por delante de Cristiano, que quedó segundo. Obtuvo el porcentaje más alto de las cuatro votaciones. El delantero portugués, acompañado por el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, no se cansó de repetir que para él estar nominado entre los tres mejores del mundo ya es un enorme orgullo. “Tengo la conciencia tranquila y el trabajo hecho”, aseguró al referirse al título de Liga ganado el año pasado con el Real Madrid. “No competimos entre nosotros, esto es solo fútbol”, dijo el portugués. “Tiene razón, solo tratamos de hacerlo lo mejor posible para que ganen nuestros equipos”, convino Leo, que quiso compartir el premio con sus compañeros del Barça y especialmente con Iniesta. “Es un orgullo estar al lado tuyo y entrenar y jugar con vos”, le dijo desde el estrado.  “No competimos entre nosotros”, dijo el portugués. “Tiene razón”, convino Messi  La sala, donde se acumulaban numerosos ganadores del premio, se puso en pie para ovacionar al hombre que logró un hito histórico. El jugador argentino se acordó de su mujer y de su hijo —“lo más grande que me dio Dios”— al final del discurso. Los aplausos duraron varios minutos y significaron un reconocimiento implícito a la grandeza del delantero. “Como dije, no me salían las palabras de la emoción”, reconoció Messi al aparecer en la zona mixta, al término de la gala.

Leo Messi se ha convertido en el primer jugador de la historia del fútbol en conseguir por cuarta vez el Balón de Oro, premio que le reconoce como mejor jugador del mundo, en su caso, de manera consecutiva. Los 91 goles que firmó el pasado año entre el Barcelona y la selección argentina le avalan. El jugador del Barcelona, con un 41,6% de los votos, superó en la votación a Cristiano Ronaldo (23, 68%) y a Iniesta (10,91%), presentes en una gala que tuvo un marcado acento español. Vicente del Bosque fue escogido el mejor entrenador del año, con el 34,51%, por delante de José Mourinho (20,49%), ausente en la ceremonia, y de Josep Guardiola (12,91%), llegado de Nueva York para la ocasión. Además, cinco jugadores del Real Madrid (Casillas, Marcelo, Sergio Ramos, Xabi Alonso y Cristiano) y cinco del Barcelona (Messi, Piqué, Alves, Iniesta y Xavi) y Falcao, delantero colombiano del Atlético, completaron el equipo del año, formado íntegramente por jugadores de la Liga, según la elección del sindicato de jugadores profesionales, que escoge al mejor once del año por delegación de la FIFA.

La Pulga ganó con el 41,6% de los votos; Cristiano, segundo, con el 23,68% e Iniesta, el 10,91%

Vestido con un esmoquin de Dolce&Gabbana, Messi subió al estrado visiblemente emocionado y así lo reconoció. “Estoy muy nervioso”, avisó. No es un premio más, es el cuarto Balón de Oro que le permite superar la leyenda de Cruyff, Van Basten y Platini, que hasta ahora compartían el honor de haberlo ganado tres veces. “Como dije, no me salían las palabras de la emoción y, obviamente, lo quiero compartir también con Tito [Vilanova] y con Abidal, a los que deseo que se recuperen lo antes posible. Fue un golpe duro y verlos ahora nos pone muy felices, es el premio más grande que nos pueden dar”. El delantero del Barcelona acudió a la gala acompañado de sus dos hermanos y de su padre. Esta vez, su compañera, Antonella, su madre, Celia, y su hermana Marisol siguieron la gala desde Rosario, por televisión, con su hijo Thiago, del que se acordó.

La Pulga recibió el 41% de los votos, por delante de Cristiano, que quedó segundo. Obtuvo el porcentaje más alto de las cuatro votaciones. El delantero portugués, acompañado por el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, no se cansó de repetir que para él estar nominado entre los tres mejores del mundo ya es un enorme orgullo. “Tengo la conciencia tranquila y el trabajo hecho”, aseguró al referirse al título de Liga ganado el año pasado con el Real Madrid. “No competimos entre nosotros, esto es solo fútbol”, dijo el portugués. “Tiene razón, solo tratamos de hacerlo lo mejor posible para que ganen nuestros equipos”, convino Leo, que quiso compartir el premio con sus compañeros del Barça y especialmente con Iniesta. “Es un orgullo estar al lado tuyo y entrenar y jugar con vos”, le dijo desde el estrado.

“No competimos entre nosotros”, dijo el portugués. “Tiene razón”, convino Messi

La sala, donde se acumulaban numerosos ganadores del premio, se puso en pie para ovacionar al hombre que logró un hito histórico. El jugador argentino se acordó de su mujer y de su hijo —“lo más grande que me dio Dios”— al final del discurso. Los aplausos duraron varios minutos y significaron un reconocimiento implícito a la grandeza del delantero. “Como dije, no me salían las palabras de la emoción”, reconoció Messi al aparecer en la zona mixta, al término de la gala.